Skip to content

BLOG

Novedades, ideas y reflexiones varias.

La carga regulatoria es un lastre para la innovación, dar el control a las personas es un beneficio

Como cada semana te compartimos nuestra dosis de información relevante en torno al espacio de convergencia entre privacidad, legal, data, marketing y tecnología.

Hoy repasamos cómo el nuevo sistema de arbitraje para plataformas y su carga regulatoria podría acabar beneficiando a las grandes al dificultar la llegada de nuevos competidores, una nueva forma de fraude por medio de la manipulación del ads.txt  termina resultando en otra perdida de dinero y seguridad de marca, ¿dónde está la línea roja del GDPR? y, para cerrar, analizamos por qué los consumidores de plataformas de streaming son quienes deben de tener el control, en vez de los algoritmos.


Dosis de información semanal

La carga regulatoria es un lastre para la innovación   ⛔️

La recién aprobada normativa europea (en forma de Reglamento, de aplicación directa) para las relaciones “Platform to Business”, impone un mecanismo de resolución de disputas a las plataformas digitales, lo cual podría jugar en detrimento de las más pequeñas y frágiles (con muchos menos recursos), dificultando aún más el desafío a los gigantes que actualmente custodian Internet. 

Mientras tanto, los desarrolladores de apps móviles pueden seguir despertándose cualquier día con un mensaje en su inbox informándoles de que todo su esfuerzo no verá la luz porque su app no ha sido admitida al App Store o no puede ser actualizada. La transparencia exigida por la nueva ley no garantiza en absoluto una explicación satisfactoria, o la neutralidad buscada. Dada la posición claramente monopolística de Apple en su propio “marketplace”, no vemos claro que una normativa de esta naturaleza sea la solución. 

Los medios buscan publicidad basura y los anunciantes terminan pagando por contenido basura 🗑

Algunos medios buscan monetizar contenidos de cualquier forma porque se dan cuenta que con las marcas no es suficiente. Prefieren adulterar su inventario con publicidad basura (chumbox) y ofrecernos  experiencias pésimas a cambio de unos meses de supervivencia en el clima hostil que les ha tocado vivir.

Por otro lado, muchas webs de contenido cuestionable han manipulado los mecanismos de transparencia en el mercado publicitario para que los usuarios que las visiten compartan sus ID de cookies en otras webs que no tienen nada que ver, actuando de manera fraudulenta en el mercado publicitario abierto donde acaban pagando el pato las marcas.  Se descubre así una nueva forma de fraude que acaba engañando al sistema de programática actual,  resultando en otra pérdida de dinero y seguridad de marca.

Ni siquiera el gobierno británico es capaz de encontrar la línea roja del GDPR 📍

El gobierno británico vuelve a despertar descontento tras volver a implementar su programa de rastreo sin una evaluación completa previa de las implicaciones de privacidad. Sabemos que éste ya había dado lugar a tres violaciones de datos, poniendo de nuevo en riesgo la salud pública.

Noruega, por ejemplo, ya ha desechado un sistema de información centralizado, eliminando así los datos de los contactos como el planeado para el Reino Unido, por cuestiones de privacidad.

De todos los países sometidos al GDPR, ¿Cuántos realmente cumplen a rajatabla la normativa? ¿Dónde ponemos realmente la línea que se puede sobrepasar a la hora de evaluar los requisitos legales que van más allá del simple ejercicio de cumplimiento? ¿Hasta qué punto las leyes deben ser flexibles en pro de la sociedad?

Nosotros creemos que la base es simple: define tus riesgos, toma tus medidas.

P.D.  📰

  • A pesar de que el gasto mundial en ciberseguridad del pasado año fue de 144.000 millones de euros, esto no impidió que se registrasen numerosos ataques a empresas y particulares. El 77,6% de todos los ataques mundiales están dirigidos a empresas, recibiendo cada compañía 66 ciberataques de media al año. Esto no es ninguna tontería, ya que puede llegar a suponer un periodo de hasta 64 días para su resolución.


Inmersión profunda

¿Por qué los consumidores en streaming deben tener el control? 🕹

Los algoritmos nos ayudan, teóricamente, a ver lo que queremos, cuando queremos y a un precio apropiado para lo que consumimos, pero eso no acaba siendo del todo así. 

Para encontrar la experiencia que realmente buscamos debemos lidiar con la peculiaridad y complejidad de cada una de las plataformas con las que interactuamos, pero, ¿y si ese algoritmo conociera realmente lo que quiero?. 

Ojalá pudiéramos contar con un punto central de control donde poder volcar todo lo aprendido en unas y otras plataformas, apoyado por un algoritmo único y totalmente informado, que pueda personalizarse para lo que queremos ver y pagar.

En un futuro cercano podemos esperar que las personas comiencen a diseñar y controlar sus propios ecosistemas, regidos por algoritmos de su propiedad que sirven a sus mejores intereses, no solo los de las empresas.

Tan pronto como esto suceda y obtengamos un grado de movilidad  y empoderamiento de datos, se preparará el escenario para una experiencia muy diferente como consumidor y veremos la apertura de nuevos modelos de negocio. 

Tendría gracia poder acceder al histórico de consumos y decisiones de entretenimiento a través de todas las plataformas que usamos para evitar perder tanto tiempo y fomentar la innovación.

Por la libertad individual y la transparencia como valor de marca 🎧

Rafael Tamames es co-fundador y socio de Findasense, una empresa líder en transformación digital y experiencia de cliente con más de 350 empleados y presente en 20 mercados diferentes. También es autor de ¿Qué robot se ha llevado mi queso?, donde explora algunos conflictos planteados por la digitalización como el futuro del trabajo ante el avance de la inteligencia artificial.

Juntos exploramos en este episodio de Masters of Privacy el impacto de la protección de datos sobre el entorno digital y los medios desde la perspectiva liberal. Se acusa frecuentemente de elitismo a Bruselas, la comunidad académica o los profesionales de la privacidad, tratando «como niños pequeños» a una población que no ha solicitado ni entiende semejante nivel de tutela, o la burocracia, costes y molestias asociados. ¿Podríamos encontrar respuestas a muchas dudas aún no resueltas en un nivel mayor de respeto a la responsabilidad individual? ¿Puede el mercado corregir, de forma natural, los abusos de confianza que tan frecuentemente denunciamos en el ámbito del marketing, o la explotación poco transparente de los datos?

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin

01

¿Eres un usuario y quieres tener más control sobre tus datos?

Cuéntame +

02

¿Eres un medio, una app o un anunciante y quieres saber más sobre nuestra plataforma?

Escríbenos